Nuestra objetivo social: recuperar y preservar la memoria de los asesinados y represaliados en La Barranca y en toda La Rioja a raíz del golpe militar del 18 de Julio de 1936.

Fosas y panteones en La Rioja

 

La Rioja tenía 203.789 habitantes el año 1930. Seis años después, entre el 18 de julio y el 15 de diciembre de 1936, unos dos mil riojanos fueron asesinados por otros riojanos, organizados como falangistas y requetés, con la colaboración de la guardia civil y el beneplácito y la aquiescencia del ejército rebelde, que tras el fracaso de su golpe militar contra la República provocó una guerra civil que duraría tres años.

En La Rioja las organizaciones sindicales y políticas, republicanas y de izquierdas, pudieron oponer muy poca resistencia, por lo que para el 22 de julio, toda la región estaba en manos de los golpistas. Ya en esos momentos han comenzado los asesinatos que en las semanas siguientes se convertirán en auténticas "sacas" organizadas.

Desde las cárceles, muchas de ellas improvisadas, de Logroño, Santo Domingo, Haro, Alfaro, Cervera, Arnedo, etc. (y a veces desde su trabajo o vivienda) van saliendo detenidos que aparecerán a la mañana siguiente en cunetas y cementerios, muertos por "heridas de arma de fuego" o como "consecuencia de la guerra" o, simplemente, "muertos en descampado". Lugares como el Carrascal en Cervera, el túnel de Viguera, el Alfalfal, en Ausejo, los Álamos en Calahorra, el cementerio de Haro, la Pedraja en la provincia de Burgos y especialmente la Grajera y la Barranca, en las cercanías de Logroño, acogerán en su regazo los cuerpos de dos mil riojanos, cuyo principal, y único, delito fue creer en un mundo mejor y votar por ello a la República o al Frente Popular.

En algunos lugares se han exhumado los restos, en otros muchos se recuerda a los asesinados con monumentos (Alcanadre, Arnedo, Cervera, San Vicente, La Barranca…). No vamos a perder su memoria. Queremos recordar su actividad (alcaldes, concejales, funcionarios, abogados, médicos, empleados, albañiles, pastores, jornaleros y labradores), su mundo familiar, sus ideas y, si es posible, su imagen.