Nuestra objetivo social: recuperar y preservar la memoria de los asesinados y represaliados en La Barranca y en toda La Rioja a raíz del golpe militar del 18 de Julio de 1936.

La Asociación

Después de muchos años de actuaciones y reivindicaciones, la Comisión de Familiares y Amigos de los asesinados en la Barranca, ha legalizado su existencia y se ha convertido en Asociación con el nombre de LA BARRANCA, Asociación para la Preservación de la Memoria Histórica en La Rioja.

Proponemos la palabra PRESERVACIÓN, porque aquí en La Rioja, aunque seguimos y seguiremos buscando más “desaparecidos”, documentos, etc., ya nos movimos primero en los años de la Dictadura haciendo nuestro ese espacio (entonces sólo albergaba los restos de las tres enormes fosas donde mataron a los nuestros), y luego convirtiéndolo en Cementerio Civil el 1 de mayo de 1979. Así que seguiremos buscando y preservando nuestros nombres, nuestros recuerdos, nuestra Memoria Histórica.

La Asociación LA BARRANCA se constituyó provisionalmente el pasado 1 de noviembre de 2008 en la Barranca de Lardero. Y definitivamente en una Asamblea celebrada el 21 del mismo mes y año en el Salón de Actos de lo que hoy es Escuela de Arte y Superior de Diseño de La Rioja, edificio e institución que para nosotros siempre conservará el nombre que conocimos y tristemente sufrimos durante algunos años (sin culpa ninguna de sus profesores y alumnos de antes y ahora): Escuela Industrial.

Por supuesto, la Asociación ESTÁ ABIERTA A TODOS LOS RIOJANOS Y A TODAS LAS PERSONAS DE CUALQUIER PARTE DE ESPAÑA Y DE OTROS PAISES QUE ASÍ LO DESEEN, especialmente a los familiares de asesinados, desaparecidos o represaliados durante la Guerra Civil y la dictadura franquista en toda nuestra Comunidad.

Igual que el Cementerio Civil de la Barranca siempre ha constituido el triste emblema de la represión en toda La Rioja, la Asociación que lleva su nombre, también quiere reunir a todas las personas que sienten aquellos sucesos, ocurridos en toda La Rioja, como los más trágicos y tenebrosos de nuestra historia y que aspiran a que jamás se repitan, sabiendo que para ello aún nos queda mucha tarea: seguir investigando y dando a conocer lo que entonces ocurrió, nombrar y documentar los nombres de todos los que murieron asesinados, fusilados o a consecuencia de la represión, enterrar a los “tumbaos” riojanos que puedan encontrarse en cunetas y fosas comunes, etc.

Por todo ello, y desde el pasado 1 de noviembre, podemos leer y recordar en el cementerio civil de la Barranca, con la misma presentación, los nombres de los 400 muertos de la Barranca y los 2.000 de toda La Rioja.