Nuestra objetivo social: recuperar y preservar la memoria de los asesinados y represaliados en La Barranca y en toda La Rioja a raíz del golpe militar del 18 de Julio de 1936.

Manifiesto

 

MANIFIESTO DE LA ASOCIACIÓN LA BARRANCA, PARA LA PRESERVACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA EN LA RIOJA

1º DE MAYO DE 2009

Aquí, en la Dehesa Almida, barranco de Barriguelo, término de Lardero, cerca de Logroño, en el corazón de La Rioja, que hoy sentimos como corazón del mundo entero, fueron asesinadas más de 400 personas entre los meses de septiembre y diciembre de 1936. Muchos más murieron en otros lugares de La Rioja, aproximadamente 2.000 en total. Aquí están, los dos mil que casi podemos ver, los cuatrocientos que casi podemos tocar: obreros, agricultores y jornaleros, sastres, barberos, albañiles, carpinteros, maestros, funcionarios, alcaldes y concejales, militantes políticos, sindicales, gente comprometida con sus ideas, con su tiempo, con su pueblo, con las reformas y empeños de la República, gentes de buena voluntad.

Aquí están todos sus nombres. Y en ellos, toda su historia. Están con nosotros, como nosotros estamos y seguimos con ellos: nosotros, familiares y amigos, militantes políticos, sindicales, miembros de asociaciones ciudadanas, gentes de buena voluntad.

Nunca os hemos olvidado. Nunca os olvidaremos. Aquí estamos hoy, sobre esta tierra que vuestras madres, esposas e hijas abrazaron y pisaron hasta hacerla suya también. Las mujeres vestidas de negro y de dignidad. Ellas hicieron nuestro este terreno que era vuestro por la sangre. Ellas son las que con su presencia aquí, año tras año, por más que lloviera, nevara o arreciaran vientos de represión, acabaron por escribir la más terrible y hermosa página de la Memoria histórica en La Rioja. Y así, el 1º de mayo, el día de la clase obrera de 1979, la Barranca se convirtió en Cementerio Civil.

Hoy, 30 años después, 73 años después de vuestra injusta muerte, alzamos nuestra voz desde este pequeño rincón para proclamar ante quien quiera oírnos:

1º, que fuisteis asesinados por vivir y defender los valores que representaba la República: libertad y democracia; y por el empeño de la República, que fue vuestro también, en limar las diferencias sociales y económicas que se sufrían en aquellos años.

2º, que vuestra muerte fue injusta y sólo se debió al objetivo de los militares sublevados de acabar con la democracia y la libertad.

3º, que nuestras familias y nuestra gente nos inculcaron el cariño a vuestras personas y el respeto a vuestras ideas, nunca el deseo de revancha ni el de venganza. Tan sólo el de justicia con vuestra memoria y con vuestras ideas. Y es desde ahí desde donde ofrecemos nuestra mano a todas las personas de buena voluntad que compartan con nosotros el deseo de un futuro en paz desde la justicia y desde la verdad. 

4º, que al recordaros y homenajearos como personas y ciudadanos queremos hacerlo también con el régimen republicano al que fuisteis fieles. Sabemos que una palabra, aunque sea la de República, no cambia el mundo por sí sola. Pero sabemos también que la vieja bandera de la libertad, la igualdad y la fraternidad sólo puede encontrar su sentido y su camino en una República de ciudadanos libres, por la que seguiremos trabajando y que esperamos vivir y compartir más pronto que tarde.

5º, no queremos acabar sin dejar constancia de algunas de las reivindicaciones que compartimos con otras Asociaciones. En primer lugar exigimos a todos los Ayuntamientos de La Rioja que, de acuerdo con el artículo 15 de la llamada Ley de la Memoria Histórica (una Ley que nos hubiera gustado más cercana a las propuestas del conjunto de Asociaciones y Entidades que trabajan y viven el mundo de la Memoria Histórica), tomen “las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”. Esto significa el cambio de nombres en plazas y calles y la eliminación de las últimas lápidas que en las paredes de algunas iglesias recuerdan, únicamente, a los caídos del franquismo.

En el mismo sentido exigimos al Gobierno de la Nación que habilite fórmulas administrativas y presupuestarias más directas y generosas con las personas y asociaciones que quieren exhumar los restos de sus familiares, que yacen todavía tirados en cunetas y fosas comunes.

Por último y desde nuestro convencimiento de que este Cementerio Civil de la Barranca es parte de nuestra historia, una historia que debemos conocer y preservar, invitamos a todos los Institutos riojanos a que incluyan su visita entre las distintas actividades complementarias de sus planes de estudio.

Terminamos ya. Con nuestro agradecimiento a todas las personas que han participado y van a hacerlo hoy, en las distintas actividades organizadas para conmemorar el 30 aniversario de la inauguración de este Cementerio Civil y con nuestra gratitud hacia todos los Partidos Políticos, Sindicatos y Asociaciones que nos han ayudado o mostrado su solidaridad. 

Solidaridad que nuestra Asociación quiere transmitir hoy, 1º de mayo, a todos los trabajadores de La Rioja y del Mundo que hoy celebran su fiesta y recuerdan también sus reivindicaciones. 

Acabamos como empezamos. Con nuestro recuerdo y homenaje a unos hombres y a sus ideas. Por eso, nuestro grito final será el que muchos de ellos pronunciaron antes de morir:

¡VIVA LA REPÚBLICA!