Nuestra objetivo social: recuperar y preservar la memoria de los asesinados y represaliados en La Barranca y en toda La Rioja a raíz del golpe militar del 18 de Julio de 1936.

NO SE PUEDE HOMENAJEAR AL EJÉRCITO NAZI

Diario La Rioja, lunes 24 de septiembre de 2018. (Tribuna de Opinión)

NO SE PUEDE HOMENAJEAR AL EJÉRCITO NAZI

La calle dedicada a Santos Ascarza era un homenaje a la crueldad y el odio genocida del ejército nazi…Se trata de una División (Azul) enviada por un dictador (Franco) para apoyar las aspiraciones territoriales, ideológicas y racistas de otro dictador (Hitler).

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Logroño aprobó el 12 de julio de 2018, el cambio de nombre de tres calles del barrio de Madre de Dios que eran, junto a otras catorce, contrarias a la Ley de Memoria Histórica. El Pleno municipal había aprobado por mayoría, en agosto de 2015, que debían mudar de nombre antes de finalizar la actual legislatura. Eso sí, con la condición de que previamente se entablara un proceso participativo entre vecinos y comerciantes. Un año después, en 2016, el Ayuntamiento llegó a ejecutar el cambio de seis calles, en algún caso de forma un tanto “peculiar”.

Sólo dos meses más tarde, la Asociación de vecinos de Madre de Dios convocaba a sus convecinos a participar en un proceso abierto y democrático que finalizó con las propuesta de nuevos nombres a las tres calles de su barrio afectadas por la ley. Su propuesta fue aceptada por el Gobierno municipal.

Una de estas calles, la que en las últimas fechas ha propiciado más controversia, era la dedicada al teniente coronel Santos Ascarza, denominación vigente desde 1943 en homenaje a este militar que murió en Rusia formando parte de la División Azul, un contingente militar compuesto por casi 50.000 soldados españoles, unos voluntarios y otros forzosos, que desde 1941 a 1943 colaboró con el ejército nazi en la invasión de Rusia durante la Segunda Guerra Mundial.

Participaron en diversas batallas, casi todas relacionadas con el Sitio de Leningrado, hoy San Petersburgo. Concretamente, Santos Ascarza fue dado por muerto, ya que su cadáver nunca fue localizado en Krasni Bor, a 40 kilómetros de esta ciudad. La estremecedora historia de su asedio, que duró casi tres años, nos revela uno de los episodios más crueles y sangrientos contra una población civil que tuvo lugar en esta brutal guerra de exterminio.

La División Azul, bajo las órdenes superiores de Hitler y sus generales, cooperó en la prolongación del asedio de una población de más de 2 millones y medio de civiles. Después de tres años de cerco, al menos un millón de ellos habían sucumbido al frío, el hambre, la enfermedad y las bombas de una artillería devastadora. El sitio de Leningrado pasaría así a la historia como uno de los crímenes más crueles y sangrientos sobre la población civil de aquella guerra.

Estas fueron las razones que la Comisión creada en 2010 para estudiar el alcance de la ley de Memoria Histórica en Logroño tuvo en cuenta para proponer la supresión del nombre de una calle que se consideró impropio de una ciudad respetuosa con los valores democráticos y los derechos humanos. A 4.000 kilómetros de distancia de Krasni Bor, la calle dedicada en Logroño a Santos Ascarza era un homenaje a la crueldad y al odio genocida del ejército nazi. Porque no se trata sólo de una persona, Santos Ascarza, ni tampoco de los demás componentes, voluntarios o no, que formaron la unidad. Se trata de una División enviada por un dictador (Franco), para apoyar las aspiraciones territoriales, ideológicas y racistas de otro dictador (Hitler).

Algunas asociaciones y ciudadanos vinculados con la División Azul se han manifestado contra el cambio de nombre de esta calle, con el argumento de que no supone un homenaje directo al golpe de estado de 1936, ni se refiere a la guerra civil o la represión franquista. Sin embargo no se puede negar que la División Azul fue enviada a luchar junto con Alemania nazi como parte del pago de la deuda contraída por Franco con Hitler por la ayuda que le prestó Alemania en la Guerra Civil, lo que justifica plenamente la aplicación de Ley de Memoria Histórica.

Por ello, el homenaje al teniente coronel Santos Ascarza debe considerarse contrario a los valores y principios democráticos que la Ley de Memoria Histórica desea primar. En el espíritu de esa ley no tienen cabida estos homenajes que devalúan los principios de un Estado democrático.

La eliminación de este homenaje, en definitiva a la División Azul, (la 250 Einheit spanischer Freiwilliger de la Wehrmacht), por la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Logroño, obedece a un imperativo legal en cuanto que su conservación contraviene el espíritu del artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica. Un homenaje que representaba la exaltación de la contribución militar a una guerra de agresión y a un ejército cuya actuación fue condenada sin paliativos en los Juicios de Núremberg.